Jimmy Chamorro Cruz

Jimmy Chamorro Cruz

“La cifras de deserción escolar en Colombia cada vez son más altas, el desplazamiento interno de familias, la falta de recursos y el pobre apoyo del Gobierno Nacional a las víctimas del conflicto armado, son las causas principales para que los menores deserten de sus escuelas y escojan caminos sin rumbo o en el peor de los casos, equivocados”; así lo afirmó Jimmy Chamorro, ex miembro de la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República.

Frente a 353.000 niños que aproximadamente desde básica primaria abandonan sus estudios, Chamorro asegura “Los resultados muestran que el conflicto interno ha tenido repercusiones devastadoras para el desarrollo social del país”, pues de este número amplio de desertores el 17% unos 61.000 en zona urbana abandonan el colegio para unirse a pandillas y porte ilegal de armas frente al 2% unos 7.000 niños en área rural, a su vez se refiere a los homicidios, secuestros y desplazados que son mayores en aquellos municipios en donde hay acciones de grupos irregulares.

La más alta variable de deserción escolar es la dificultad económica, tema que se enlaza mediáticamente con el conflicto social y armado colombiano y que repercute automáticamente con la pobreza y exclusión dentro de las comunidades campesinas, esto conlleva al abandono estudiantil debido a que el sector agrícola presenta altos niveles de pobreza, 64% en el campo frente al 45% del país, ocasionando que el campesino no tenga recursos para subsistir ni para estudiar.

El desplazamiento forzado sigue siendo masivo, con entre 3.9 y 5.5 millones de desplazados internos incluidos 259.146 casos adicionales en el año 2011 – 155.692 en el 2012, según registros oficiales; se informa además un aumento de los desplazamientos masivos (aquellos que afectan a más de 10 hogares o 50 personas) en el 2012, también se convierte en un agravante de deserción.
De igual forma, el crecimiento de alumnos desertados en primaria, secundaria, media y básica, ha sido mayor en los departamentos con actividad de grupos ilegales, Caquetá, Vaupés y Guanía que suman 18.252 menores que se matriculan y luego evaden sus actividades escolares hasta abandonarlas por completo.

Lo anterior sin contar con ciudades y departamentos de conflicto urbano y menor como Bogotá, Valle del Cauca y Antioquia, que suman en total 2.654.000 menores que de la misma manera desertan escolarmente, “El desplazamiento ha sido durante mucho tiempo una característica de la violencia armada en Colombia, más de la mitad de los desplazados son menores de 18 años”, puntualizó Chamorro.

Con una de las mayores poblaciones de desplazados internos del mundo, Colombia tiene probablemente el más fuerte marco legislativo para proteger a los civiles desplazados y su acceso a los servicios básicos, incluida la educación; ¿Qué tan efectiva ha sido la ley para hacer frente a la crisis de desplazamiento?

Para Jimmy Chamorro, estudioso de la jurisprudencia nacional e internacional, “El conflicto armado se convirtió en la piedra en el zapato del desarrollo humano en Colombia, pues privan a 10 millones de niños de la posibilidad de instruirse y los exponen al riesgo de ser víctimas de violaciones y otros abusos sexuales, al tiempo que propician ataques contra las escuelas y atentados contra los derechos humanos, según el Informe de Seguimiento de la Educación para Todos en el Mundo 2011 editado por la UNESCO”.

Una de las principales actividades encomendadas en Chamorro y como Autor del Estatuto de Roma e Colombia, es lograr que la Corte Penal Internacional desempeñe un papel más activo en la aplicación de las resoluciones del Consejo de Seguridad y fomente los esfuerzos de los países, las regiones y las Naciones Unidas para verificar cuantas violaciones y abusos sexuales se perpetran, establecer criterios de referencia para luchar contra su impunidad, proporcionar formación y fortalecer el papel de la mujer en puestos de responsabilidad a nivel local y nacional.

Anuncios