Fuente: El Espectador

Jimmy Chamorro Cruz

Jimmy Chamorro Cruz

Bajo la orientación de la Fundación Buen Gobierno, el Partido de la U presentó las bases de su programa para el próximo Congreso, cimentado en la búsqueda de la paz, el impulso a la inversión social, el fortalecimiento del sistema de salud, la reducción de la pobreza y el avance en la calidad de la educación.

La U nació en 2005 con el propósito de apoyar las políticas del entonces presidente Álvaro Uribe y sus premisas de la seguridad democrática, la confianza inversionista y la cohesión social. Sin embargo, con la llegada de Juan Manuel Santos y su distanciamiento con el exmandatario, la colectividad se deslizó hacia apoyar al actual gobierno, sobre todo frente al proceso de paz con las Farc.

En este contexto, después de ocho años al margen de la política electoral, el vallecaucano Jimmy Chamorro Cruz tiene la tarea de liderar desde el Legislativo el proyecto santista de cara a una posible reelección. Chamorro, quien ha sido senador en tres oportunidades y conocido por lograr la inclusión de Colombia en la Corte Penal Internacional, habla de afianzar la coalición de Gobierno en el próximo Congreso, de la mano de figuras como el general Fredy Padilla de León, Jorge Eduardo Gechem, Roy Barreras y Armando Benedetti.

En esta entrevista, Jimmy Chamorro responde las dudas sobre las propuestas del Partido de la U para alcanzar la paz, sus presuntas cercanías ideológicas con Álvaro Uribe y su posición frente a diferentes temáticas, como la unión de parejas del mismo sexo.

El partido de la U ha logrado consolidarse como una robusta fuerza política en el Congreso. De cara a la próxima legislatura, ¿qué propuestas ofrece la colectividad para el país?

La U es el partido de la paz en Colombia. El partido no solamente está apoyando el proceso de paz –al fin y al cabo este es el partido del presidente Santos– sino que está aportando a la terminación del conflicto. En mi caso personal, le presentaré al presidente una propuesta que armonice los intereses de la justicia con la necesidad de paz.

Por otro lado, la seguridad es un tema que no podemos descuidar y por el contrario, tenemos que darle una mayor connotación y un mayor énfasis. Sabemos que hay unos índices de seguridad que han bajado y otros que son preocupantes, por lo que este ámbito es prioridad para el partido.

En ese mismo sentido, buscamos impulsar una política de mejor empleo, sumada a todo el tema de carácter social que se derivará de la paz. Para el Partido de la U son importantes las normas del posconflicto, porque si no llevamos a cabo profundas reformas, si no presentamos iniciativas de carácter social, a nivel de salud o educación, estaremos corriendo un riesgo muy grande. Podemos acabar el conflicto armado, pero si no actuamos en la raíz de muchos de estos males, pues nos veremos abocados a tener otro conflicto con diferente nombre, pero muy seguramente igual o peor al que actualmente tenemos.

Considerando un escenario de posconflicto, ¿qué propuestas en materia de paz presentaría usted en cabeza del Partido de la U?

Haremos propuestas encaminadas a fortalecer el proceso de paz. Conozco las normas del Derecho Internacional, de los derechos humanos, del Derecho Internacional Humanitario y, en ese sentido, nuestra propuesta va a ser armonizar la justicia y la paz.

Todo aquel que lamentablemente habla de paz en Colombia es catalogado como amigo de la impunidad y enemigo de la justicia; y todo aquel que habla de la justicia, lo tildan de enemigo de la paz y guerrerista. Nosotros creemos que es momento de armonizar ambos temas, es momento de hacerlos total y claramente compatibles.

En su criterio, después de haber legislado en tres oportunidades, ¿qué reformas requiere el país en este momento?

Creo que al país le urgen reformas de carácter social y lo que concierne a la seguridad social en general. El Congreso y el Poder Ejecutivo, ambas ramas del Poder Público, deben ser muy receptivas para llevar a cabo profundas reformas y lo que no podrá tener sentido es que lleguemos a un acuerdo con las Farc el día de mañana y todas las cosas continúen igual.

Debe haber profundas reformas en seguridad social, en la educación pública en todos sus niveles y en la generación de más y mejores empleos. También debe haber una reforma política: hay que reabrir el debate en cuanto a la conformación del Congreso, las funciones que cumple el Senado, que cumple la Cámara, una reforma política que evalúe el modelo del Congreso.

Hay que echarle de una vez el diente a la expedición de la ley de ordenamiento territorial y del estatuto de la oposición, que es fundamental para el ejercicio de la política. Está claro que el siguiente Congreso será “constituyente”.

¿Qué puede ofrecerle al país Jimmy Chamorro con su llegada al Congreso?

Lamentablemente yo estuve fuera del Congreso durante ocho años, después de haber ejercido como senador durante doce años de manera ininterrumpida y consecutiva; yo he trabajado y abanderé temas de derechos humanos, Derecho Internacional Humanitario y normas de Derecho Penal Internacional. Cuando salí, durante esos ocho años, esos temas quedaron huérfanos en el Congreso. Yo lo que le puedo ofrecer al país, y no solamente a mi partido, es que vamos a dar los grandes debates pasando por el prisma y el tiple de los derechos humanos.

Vemos como la extrema izquierda ha actuado y la extrema derecha también, y seguramente ambos extremos van a estar en el próximo Congreso, pero nosotros tenemos una postura más firme y humanitaria. Nuestra postura es la de un centro firme, un centro que es crítico de la izquierda armada en Colombia, así como tiene una postura crítica frente a una derecha ilegal armada.

¿Qué le respondería a quienes lo señalan de ser más cercano al uribismo que al santismo?

Nunca en mi vida he votado por el expresidente Uribe, ni en su primera candidatura presidencial, ni en su segunda. Fui su más fuerte crítico durante mi último período congresional, donde me opuse fuertemente a su ley de Justicia y Paz. Eso no quiere decir que no pueda tener una amistad personal con Francisco Santos, que la tengo desde antes de que él estuviera en política, y aunque estamos en esquinas diferentes, estoy respaldando al presidente Santos, estoy aportándole a sus iniciativas porque nos la estamos jugando por la paz.

¿Imagina un escenario con Álvaro Uribe ahora como senador y no como presidente?

El presidente Uribe va a llegar al Congreso de la República y ahí espero encontrarme con él, si el 9 de marzo soy elegido. Vamos a debatir desde polos opuestos. Él seguramente tendrá su postura y yo tendré la mía. Independientemente de las posturas que haya, sé que no habrá debates personales sino que serán discusiones de carácter político y programático. No comparto las críticas del presidente Uribe contra el proceso de paz.

Usted logró llegar al Congreso por cuenta del movimiento político “Compromiso Cívico Cristiano”, del cual es fundador, ¿desde el partido de la U y teniendo en cuenta la vigencia de un tema como la unión de parejas del mismo sexo, estaría dispuesto a apoyar los derechos de las minorías sexuales en el Congreso?

El Partido de la U ha discutido eso durante el cuatrienio constitucional que termina, pero en lo que concierne a matrimonios del mismo sexo, se ha apartado mayoritariamente. Por supuesto, hay unas posturas internas dentro de la colectividad que manifiestan lo contrario, pero bienvenido el disenso, el debate y la discusión, y ese es un punto en el que la U no ha votado en bancada y en el futuro no lo podrá hacer tampoco. Este es un tema de conciencia, en el cual el partido, en un pasado y actualmente, ha dado libertad a sus integrantes para que voten a conciencia y ese mismo será el actuar y la posición en el futuro.

En el caso personal, si el día de mañana yo soy elegido senador y una mayoría congresional de miembros del Partido de la U presenta una iniciativa en el sentido de los matrimonios homosexuales y mayoritariamente esa es la posición, pues yo me apartaré de esa decisión y no votaré por razones que respaldan mi postura. En primer lugar, porque la Constitución permite la libertad de conciencia y además los estatutos mismos del partido en esos temas permiten que yo me aparte de la mayoría.

¿Qué decirle a los colombianos que desean votar por el Partido de la U y que especialmente confían en usted para ser un vocero de la coalición?

Nosotros hemos llegado al Partido de la U para aportar y este es el partido de la paz. Seguramente tendremos algunos puntos de vista en los cuales podemos pensar diferente, pero los candidatos de la U tenemos una representatividad seguramente diferente, pero complementaria.

Espero que en el tema de la paz estemos unidos, que no haya disonancias, algo en lo cual estemos plenamente identificados y en lo cual no haya discusión. Todos nos la estamos jugando por la paz y todos estamos apoyando el proceso de paz, y ese es mi compromiso: de jugármela con el presidente, pero aportando y proponiendo, porque aspiramos a ser el partido mayoritario en Colombia.

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