Tomado de: elespectador.com

El candidato al Senado responde a sus críticos. Dice que tiene mucho que aportar en el dilema de la paz y la justicia internacional.

Jimmy Chamorro Cruz

Jimmy Chamorro Cruz

Su nominación como cabeza de lista del Partido de la U al Senado generó polémica, hasta el punto de que algunos, como el senador Armando Benedetti, la calificaron como una “pesada lápida” que llevará a la colectividad a su “suicidio político”. Sin embargo, Jimmy Chamorro prefiere no hacer caso a críticas y concentrarse en su trabajo proselitista, mostrando como carta de presentación el protagonismo que ya tuvo en el pasado como congresista, cuando se convirtió en el abanderado de la implementación en el país del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

En el partido de la U hay opositores a que usted sea su cabeza de lista.
Ninguna respuesta. Las personas tienen derecho a dar sus opiniones, para eso es la política. Yo tengo una trabajo de 12 años en el Congreso, a través del cual dejé una marca importante como senador independiente, traje el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y me siento responsable como el que más por toda la discusión que se ha generado por la posible intervención de la Corte Penal Internacional en Colombia. Creo que soy una de las personas más calificadas para enfrentar ese debate.

Pero usted estuvo ocho años por fuera de la política…
El estar marginado del Congreso no quiere decir que desconozca la realidad política del país.

¿Por qué regresar ahora?
Tuve ofertas de diferentes movimientos, pero acepté la propuesta de la U por un tema fundamental: la terminación del conflicto, el proceso de paz y el posconflicto. El acuerdo con las Farc por ahora no es un hecho cierto, pero nunca se había llegado tan lejos y queda claro que, si hay acuerdo, éste se va a reglamentar en el próximo Congreso.

¿Cómo va la negociación con las Farc en Cuba. ¿Se cumple con los requisitos de paz sin impunidad?
Hay temas que van más allá del Marco Legal para la Paz. Es un asunto difícil, sabemos que dentro de los puntos de la agenda hay un acuerdo sobre el tema político, el cual desconocemos. Sabemos algo de circunscripciones especiales, pero también hay que esperar qué deciden sobre justicia, que va de la mano con la participación en política. Hay una línea muy fuerte que se ha trazado entre el tema de la justicia y la paz. Quienes defienden la paz son tildados de amigos de la impunidad, y de quienes están del lado de la justicia dicen que son enemigos de la paz. Ahí hay un debate en el que podemos aportar.

¿Pero hay una fórmula para garantizar la paz sin impunidad?
Por eso me postulé. Va a ser un debate internacional de la magnitud del que hicimos con la inclusión del Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional en Colombia. Y mi apuesta es por la paz sin impunidad.

¿Está de acuerdo con el contenido del Marco Legal para la Paz?
Hubo ligerezas. Sin embargo, hay una salvaguarda frente a los delitos de lesa humanidad y narcotráfico que nos da tranquilidad, pues blinda un acuerdo que eventualmente se vaya a refrendar. No podemos olvidar que si hay referendo o constituyente, todo eso pasa por el Congreso, que antes de dar el visto bueno deberá evaluar hasta dónde se puede llegar.

¿Pueden los jefes y negociadores de las Farc participar en política?
Si han cometido crímenes de lesa humanidad, de guerra o genocidio, no pueden participar, porque son delitos que deberán ser investigados, juzgados y condenados. Y no pueden ser catalogados como culposos o políticos.

Si hay acuerdo en La Habana, ¿debe haber reformas constitucionales ?
Sí. Tengo la impresión de que no sólo han hablado del tema de circunscripciones, sino que hay acuerdos más de fondo. Eso se conocerá en su momento y seguro se tendrán que tramitar reformas constitucionales. El Marco para la Paz no es suficiente.

 ¿Por qué se vinculó a la U?
No se puede volver al Congreso si no es a través de requisitos como pertenecer a un partido. La pregunta era: ¿dónde hacerlo? Acepté la invitación de la U como consecuencia de acuerdos muy claros frente a mis posturas en los temas de paz, justicia, impunidad y derecho penal internacional.

Usted es cristiano y en la U, el senador Benedetti ha planteado debates como el del matrimonio entre personas del mismo sexo, ¿qué convino sobre eso?
Son temas que tocamos: los de familia, las uniones civiles entre personas del mismo sexo, el derecho a la vida. Son puntos de vista sobre los cuales me he manifestado y la U, en este cuatrienio, ha votado en favor de los principios en los que creo. Que haya voces disidentes, como la de Benedetti, es inevitable. El partido no tomará de forma mayoritaria decisiones de ese tipo. Si lo hiciera, yo apelaría a la objeción de conciencia.

Cada partido tiene candidatos de peso con convicciones cristianas. ¿Hay tanta fe para estas elecciones?
No es la primera vez que candidatos de origen cristiano se presentan a elecciones. Ahora, nosotros no llegamos a legislar para los cristianos, sino para el país.

Usted estuvo en la convención del Centro Democrático. ¿Qué lo alejó del expresidente Álvaro Uribe?
Yo apoyé a Uribe en su política de seguridad democrática porque el Estado tenía que cumplir con su deber constitucional de preservar la seguridad. Pero el país supo que estuve en contra de la Ley de Justicia y Paz, que fue uno de los proyectos bandera de su gobierno para lograr la desmovilización de los grupos de autodefensa. Incluso, denuncié las franquicias que estaban comprando ilustres narcotraficantes. Mi criterio siempre ha sido independiente y no va a cambiar.

fmorales@elespectador.com

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